Pedro De La Vega es un jugador que se desenvuelve con dinamismo por el flanco derecho del ataque de Lanús en un sistema 1-4-4-2 lo que le convierten en un jugador difícil de controlar. Tiene predominancia para recibir en apoyo más que romper al espacio. Se siente muy cómodo ofreciéndose en zonas interiores durante ataques organizados y buscando la verticalidad por fuera en transiciones rápidas. Llama la atención su facilidad para encontrar zonas donde recibir sin presión rival debiendo mejorar su orientación corporal para no estar totalmente de espaldas sino con un perfil que le facilite la continuidad de la jugada hacia portería rival en cuanto recibe el balón. Inteligente en movimientos, aprovecha los arrastres de sus atacantes para buscar rutas a espalda o intervalos de defensa rival. Mezcla bien con el lateral y reconoce cuando tiene que moverse hacia dentro o fuera según los movimientos de este último. Sus conducciones alternan la salida jugando por fuera con llegada a línea de fondo + centro y por dentro trazando diagonales que superan rivales. Cuenta con calidad para llegar a línea de fondo y poner centros ventajosos para el rematador desde el perfil derecho. Su lateralidad es diestra pero tiene un buen manejo con su pierna menos hábil, incluso en momentos de finalización. Cuenta con un gran disparo exterior cuando se encuentra en zonas frontales a portería. Pieza importante en acciones a balón parado, tanto al lanzamiento como conectando remates en área.

No rehuye duelos aéreos y ofrece buen rendimiento en este tipo de acciones. En 1vs1 destaca su regate más por velocidad gestual que por una alta precisión técnica debiendo mejorar la cercanía con respecto al balón durante conducciones. Es capaz de utilizar y encadenar varios gestos/recursos creativos en situaciones de exigencia por parte del rival para superar. Aporta un constante recorrido físico box to box en retornos defensivos y despliegues ofensivos. Trabaja bien en momentos sin balón cuando el rival es poseedor, pero necesita mejorar la marca sobre su par cuando aquel no sea poseedor ya que se desactiva provocando inferioridades defensivas para sus compañeros. Disciplinado en momentos de pressing en bloque medio-bajo, identifica correctamente a su par y entiende los momentos para realizar el salto de presión sobre él, priorizando tapar líneas de pase interior. Sus basculaciones son extremas hacia zonas interiores abandonando por completo la zona derecha lo que provoca llegadas tardías cuando tiene que llegar a tapar fuera. En transiciones ofensivas se activa rápido para ser receptor tanto en zonas intermedias como dando amplitud por fuera. Su capacidad de jugar al primer toque, su movilidad tras pase y sus condiciones físicas de aceleración le imprimen un ritmo de juego muy alto con respecto a la competición, haciéndole destacar como una amenaza constante por su dinamismo, impredecibilidad y descaro. Su proceso de adaptación al fútbol europeo no debería representar un problema.